Durante su informe, la presidenta contrastó la austeridad de su gestión con los privilegios de los sexenios pasados y afirmó que gobierna obedeciendo al pueblo.
CIUDAD DE MÉXICO. – Al conmemorar el segundo aniversario de su triunfo electoral, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ofreció un informe oficial en el que aseguró que su administración se conduce bajo un esquema de total transparencia y que, dentro de la estructura de su gobierno, «no hay espacio para la corrupción».
Ante simpatizantes y miembros de su gabinete, la mandataria nacional afirmó que todos los servidores públicos que integran el actual Poder Ejecutivo actúan bajo principios de decencia y probidad, habiendo erradicado por completo los privilegios fiscales y materiales que caracterizaron a las administraciones de sexenios pasados.
Contraste con administraciones pasadas
Durante su discurso, la jefa del Ejecutivo Federal hizo un fuerte contraste con la forma de gobernar del periodo neoliberal, señalando los excesos en los que incurrían los antiguos mandatarios mientras la mayoría de la población enfrentaba carencias económicas. Entre los puntos que destacó se encuentran:
- El uso de bienes de lujo: Recordó el uso de transportes exclusivos como los aviones presidenciales de lujo.
- El distanciamiento social: Criticó los robustos aparatos de seguridad que mantenían a los gobernantes alejados de la ciudadanía.
- El aislamiento institucional: Mencionó el encierro de los expresidentes dentro de la entonces residencia oficial de Los Pinos.
Finalmente, Sheinbaum Pardo enfatizó que la mística de su administración radica en la cercanía con la población, asegurando que mantiene una dinámica de territorio en la que camina y escucha las demandas sociales de primera mano. Concluyó su mensaje reiterando el principio de que su gestión se rige bajo la premisa de gobernar obedeciendo al pueblo.














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